VM - Search in Shop

VM - Featured products

VM - Category

VM - Currencies Selector

VM - Shopping cart

APORTES DE LA EPISTEMOLOGÍA SISTÉMICA A LA MEDIACIÓN FAMILIAR

Image
Abogada Marisol San Juan
 
Introducción

La mediación familiar, como alternativa más favorable para la resolución de conflictos, busca facilitar la comunicación y la colaboración entre los miembros de la familia, promoviendo acuerdos sostenibles. A través de un marco teórico que integra principios de la epistemología sistémica, se analiza cómo esta perspectiva puede enriquecer la comprensión de las dinámicas familiares a través del rol del mediador. Específicamente, en la mediación familiar, este paradigma ofrece una mirada relacional que permite comprender los conflictos como procesos dinámicos construidos en la interacción.

Este artículo pretende abordar los principales aportes de la epistemología sistémica al sistema de mediación familiar, destacando su influencia especialmente en el rol del mediador como director del proceso de mediación y las estrategias de intervención. El paradigma sistémico amplía la comprensión de la mediación al concebirla como un modelo relacional, circular y constructivo del conocimiento, en la cual el rol del mediador es el eje fundamental para generar contextos de transformación en los vínculos familiares, además de fomentar relaciones más saludables con acuerdos consensuados sostenibles y pacíficos.

 

Marco conceptual

Solemos conceptuar la práctica de la mediación como el proceso en el que un tercero neutral, a solicitud de las partes, los asiste en una negociación colaborativa, en la que sus diferencias son replanteadas en términos de intereses, a fin de que puedan ellos mismos tomar una decisión satisfactoria con relación a los mismos. Caram, M.E.; Eilbaum, D.T y Risolía, M. (2017).

Además de esta característica de autocomposición de las partes, la mediación se caracteriza por la voluntariedad, participación, confidencialidad, colaboración, im-parcialidad y neutralidad del mediador

Es un proceso que se desarrolla dentro de un espacio donde impera la confianza, en el cual el mediador, desde su rol, genera conversaciones colaborativas que permitan transformar las posturas de los participantes en verdaderas necesidades, ofrecimientos, deseos y propuestas. Dentro de la mediación familiar es de importancia los recursos que las partes puedan adquirir para auto componer la solución de los conflictos del sistema familiar focalizando la mirada hacia el futuro.

Se toma como marco epistemológico el pensamiento sistémico destacando la importancia de la aplicación de la Cibernética, la Teoría General de los Sistemas, el Constructivismo y la Teoría de la Comunicación Humana.

Desde una perspectiva epistemológica, siguiendo a Del Popolo (2022), se observa que los modelos positivistas han concebido tradicionalmente el conocimiento como un conjunto de verdades universales, organizadas en disciplinas que se pueden transmitir independientes unas de otras. Se parte de la premisa de que los saberes existen de forma autónoma respecto a sus formas de expresión y comunicación, pero esta visión fragmentada ha llevado a abordar la realidad desde compartimentos estancos, separando el saber de sus formas de expresión y desconociendo la influencia de la comunicación en la construcción del conocimiento.

Por otro lado, partiendo del paradigma sistémico basado en la complejidad, se observa un enfoque multidimensional y dinámico que considera las interrelaciones entre los elementos de un sistema. Los abordajes de la complejidad contemporáneos, expanden, multiplican y diversifican las perspectivas, por ello tienen como punto de partida las conexiones, retroalimentaciones, sinergias y modulaciones que son propias de cualquier situación vital.

Este modelo sistémico supera las fronteras disciplinarias, amplía los puntos de vista, conectando con la propia experiencia viva. Reconoce que los modos de vinculación y los medios de comunicación no solo transmiten saberes, sino que participan activamente en su producción, moldeando la manera en que se estructuran las relaciones interpersonales y los sistemas sociales. Pero siempre se debe estar alertas para no confundir el mapa con el territorio. Del Popolo (2022).

Cebeiro, M y Watzlawick, P, (1998) expresan que la forma de conocer y construir el mundo, pues, se estructura de manera recursiva: es el resultado de un complejo procesos perceptivo que dependerá de abstracciones y prescripciones (ordenes, pautas) y de trazar distingos, que conllevarán a describir y acentuar tales distinciones, que a su vez pautarán secuencias de interacción, que tendrán su efecto sobre las abstracciones que se infieren a través de la acción de experienciar.

Nuestro mundo se representa frente una mirada, la cual, a través de la construcción, se producirá el despliegue de algunas acciones, las cuales, en la interacción, llevarán a establecer nuevos distingos, por efecto de la experiencia, en otros actos perceptivos, ya que el observador observa trazando distinciones.

Desde la percepción, estas distinciones, son el producto del mapa del observador y en consecuencia la percepción es el resultado de realizar diferentes distingos.

El observador se involucra en el campo de la observación y su mirada impregna al objeto que distingue, por lo tanto, la distinción que realiza es autorreferencial. Es decir, cuando se emite un juicio sobre algo, esa opinión habla de cómo se piensa, cual es el sistema de creencias y escala de valores: dicha recurrencia en la construcción de la realidad evidencia la autorreferencialidad. 

Relacionando los aportes del pensamiento sistémico, se observa cómo el mediador, en su rol de director del proceso de mediación, desde su realidad observable, según su estructuración del mapa y su propio criterio (realizando un recorte) identifica pautas para aplicar herramientas (escucha activa, empatía, preguntas circulares) en la mediación familiar, y desde la Teoría de la comunicación, circularidad y retroalimentación, producen efectos en los integrantes de la familia.

Desde la epistemología sistémica se considera que la familia es un sistema organizado cuyos miembros, unidos por relaciones de alianza y/o consanguinidad, sustentan un modo peculiar y compartido de leer y ordenar la realidad para lo cual utilizan información de adentro y de afuera del sistema y la experiencia actual – histórica de cada uno de sus miembros.  (Fernández Moya, 2010)

Al integrarla con la Teoría General de los Sistemas, propuesta por Ludwig Von Bertalanffy (1989), que establece que un sistema es un conjunto de elementos interrelacionados que funcionan como un todo organizado, en el cual el cambio en una parte del sistema impacta en las demás, proporciona un marco conceptual para analizar las dinámicas de la mediación familiar y el rol del mediador.

Es decir que, la mediación familiar, puede entenderse como un sistema dentro de sistemas. Es un espacio relacional que se constituye en la interacción entre mediadores y mediados, donde se producen nuevas narrativas, desde el aporte de cada parte, generando nuevos vínculos familiares.

 

Conclusión

El pensamiento sistémico invita a revisar las bases epistemológicas de la mediación familiar y a entenderla como un proceso de construcción relacional del conocimiento y del cambio. Esta mirada amplía la práctica de los procesos de mediación, otorgándole un sentido transformador que trasciende la mera resolución de conflictos familiares.

Integrar la epistemología sistémica al campo de la mediación familiar implica reconocer la complejidad de los sistemas humanos y valorar el poder del diálogo como herramienta de co construcción de nuevas realidades vinculares, en este caso, las familias que participan dentro del sistema de mediación.

En mediación familiar, estos aportes permiten comprender que el objetivo no se reduce a llegar a un acuerdo, sino a generar condiciones para que las partes puedan introducir pequeñas variaciones en su forma de relacionarse, las cuales, al ser recursivas, producen efectos significativos en la dinámica del conflicto.

 

Referencias

 

Caram, M.E.; Eilbaum, D.T y Risolía, M. (2017) Mediación. Diseño de una práctica. Astrea.

Cebeiro, M. y Watzlawick, P. (1998). La construcción del universo. Conceptos intro-ductorios y reflexiones sobre epistemología, constructivismo y pensamiento sistémico. Herder.

Fernández Moya, J. y cols. (2021) En busca de resultados. Editorial de la Universidad del Aconcagua.

Von Bertalanffy, L. (1989). Teoría general de los sistemas. México: Fondo de Cultura Económica.

Otras fuentes

Del Popolo, L. (2022) Documento de cátedra Estructura y organización de los sistemas sociales, Maestría en Psicoterapia Sistémica, Universidad del Aconcagua.

 

NOVEDADES

Lunes a viernes de

9:30 a 12:00 | 17:00 a 20:30

Image
Image
Image
Image
Image