Universidad del Aconcagua

Día Internacional de la Familia

Tu familia en esta casa
¿Qué va a pasar cuando todo esto pase?
¿Será como adaptarnos a la luz del sol después de un encierro?
Podría ser… Pero, ¿qué pasó mientras tanto?
Después, ¿seremos los mismos?
Intentemos mirar bien, porque quizá sea ésta la extraña enseñanza que la vida nos deparó.
Tal vez hemos sentido opresión o angustia, ansiedad, estrés o cansancio. Es muy posible que hayamos también avizorado fantasmas de un mundo diferente y con nuevas reglas, lo cual nos llena de preguntas. Pero no tengamos miedo, porque además de haber aprendido a diferenciar lo esencial de lo superfluo e innecesario, en algún otro punto ya somos ciertamente distintos.
¿No sentimos acaso más de una vez que en el contacto virtual sólo faltaba una mano en el hombro para parecer que caminábamos por los patios o pasillos de nuestra Universidad? ¿Que por sobre todas las cosas hemos aprendido que nos tenemos a nosotros, que en las diferentes maneras de soledad nos descubrimos acompañándonos de nuevas formas, sosteniéndonos y ayudándonos?

¡Y cuántas veces se invirtieron los roles! Estudiantes ayudando a los profes a armar las clases de manera más didáctica, haciéndola más entretenida, o dando
ideas para potenciar el uso de la Plataforma. Y cuántas risas estallaron espontáneas en medio de una videollamada, o a través de estas clases que,
finalmente, no resultaron tan extrañas. Una voz de una alumna: “No se preocupe, profe; estamos todos acomodándonos y aprendiendo de esta situación”
Nos acompañamos, y eso nos hizo sentir de un modo especial que ¡somos una familia! Y ya con ese mero sentimiento, no seremos los mismos… no seremos lo
mismo.
De aquí en más, no tengamos miedo… ¡Sabemos que nos tenemos! Hemos aprendido quiénes son verdaderamente solidarios, como también quiénes no nos
han sabido acompañar de buena onda.
Porque hemos constatado que también se hicieron presentes otros virus y fuerzas extrañas a la sensibilidad humana que no se interesan por nuestra paz y
seguridad, pero que hay también una fuerza invisible, como un manto que nos cobija, que es el trato afectivo que salió a la luz durante esta pandemia.
Hoy que celebramos el Día Internacional de la Familia, podemos valorar más esta identidad única que construimos entre todos y que se está haciendo evidente en una manera de ser que trasciende las paredes de nuestros edificios. En esta comunidad académica también somos familia.


Secretaría de Asuntos Estudiantiles y Graduados