Los colores simbolizan la universalidad a todos los niveles del ser y del conocimiento, lo diferenciado, lo manifiesto, la diversidad y la afirmación de la luz. Por su parte, en el azul que es el color institucional de la Universidad del Aconcagua, por ser el más profundo de los colores la mirada se hunde sin encontrar obstáculo, por ser el más inmaterial de los colores está sólo hecho de transparencia y es el más puro de los colores aparte del blanco neutro. Así, en primer lugar, resume las aspiraciones y objetivos de la universidad como institución educativa al simbolizar la simplicidad primordial y el espacio infinito que puede contenerlo todo, la verdad, el intelecto, la revelación y la sabiduría y, en segundo término, sintetiza los atributos a los que debe pretender todo profesional en general y de la salud en particular, ya que representa lealtad, fidelidad, constancia, pureza de los afectos, reputación sin mácula, magnanimidad, prudencia, piedad, paz, contemplación e imperturbabilidad.
Bandera:
Originariamente símbolo de victoria y de conquista, después de las primeras cruzadas se convierte en un emblema representativo de orientación, de punto de reunión y de convocatoria, como simbolismo de una bandera agitada al viento indica movilidad y flexibilidad y al elevarse sobre las cabezas es signo de protección con un cierto llamamiento al cielo y la creación de un vínculo entre lo celestial y lo terrenal, de elevación del espíritu y de contemplación. Como emblema de la institución, la bandera pone bajo su protección a quienes pertenecen a ella; su fondo de color celeste simboliza la trascendencia y el orden en el universo y representa el cielo mendocino como pertenencia y compromiso de la Universidad del Aconcagua con la región donde tiene su sede, encontrándose en su centro el escudo bordado.